Cómo Nos puede Engordar Nuestro Trabajo

Hay muchas formas en las que el trabajo o nuestra actividad laboral nos provoca engordar, algunas son muy usuales como pasar demasiado tiempo sentados, o estar sometidos a mucho estrés. Si seguimos algunos consejos, es posible recuperar nuestro peso, y no sumar nuestro trabajo a las razones por las que engordamos.

Inactividad FísicaCómo Nos puede Engordar el Trabajo

En muchos trabajos actuales predomina la inactividad física, esto no significa que estemos inactivos como tal, ya que a menudo la concentración mental, o el trabajo frente al ordenador resulta agotador, sin embargo, debido a que no estamos realizando un esfuerzo físico considerable al estar sentados, prácticamente estamos en reposo, por lo que consumimos o gastamos calorías.

Si nuestro empleo requiere pasar demasiadas horas sentados, lo más seguro es que sea una de las causas de nuestro aumento de peso.

Soluciones: No es sencillo ejercitarse cuando estas en el trabajo, porque claramente tu atención está enfocada a tus actividades, sin embargo, se recomienda aprovechar la hora de comida para caminar un poco, elige algún punto cerca de tu trabajo para ir a comer en el que puedas caminar para llegar.

Por otro lado, si en tu trabajo hay ascensor, no lo utilices, usa las escaleras tantas veces como te sea necesario subir y bajar.
Otra opción, es estacionarte un poco más lejos de tu trabajo y caminar hasta este, aunque son pequeños detalles, son útiles para aumentar tu actividad física.

Por último si eres consciente de que no realizas actividad física en tu trabajo, entonces, procura realizar ejercicio fuera de este, caminar, ir al gimnasio, ejercitarse en casa pueden ser una buena opción.

Los alimentos en el trabajo

En una oficina muchas veces podemos adquirir diversos alimentos ya que generalmente hay máquinas expendedoras y/o galletas para acompañar el café o algún aperitivo. Además, los festejos en las oficinas pueden llegar a ser continuos, y con frecuencia los alimentos preferidos son el postre. Esto no quiere decir que sea malo consumir estos alimentos, pero si estamos haciéndolo diariamente, es muy probable que esté influyendo en nuestro peso.

Por otro lado, está la dificultad de preparar nuestras propias comidas caseras y en muchas ocasiones recurrimos a comidas rápidas cercanas a nuestra oficina, como les he mencionado, este tipo de comida rápida está llena de calorías y su nutrición suele ser pobre.

Soluciones:  Aunque pueda resultar algo difícil, aún podemos, cambiar nuestros hábitos de alimentación en la oficina, si acostumbras las galletas o tomar algún refrigerio, procura llevar algo de casa, como una fruta fresca, o un yogurt bajo en grasa. Hay muchas opciones que puedes elegir llevar, fáciles de transportar y mucho más ligeras en cuanto a las calorías.

Otra opción, es llevar nuestros propios alimentos y conseguir un espacio para calentar nuestra comida, pero si no es posible, elige un restaurante que ofrezca ensaladas, o comida casera, seguramente en el menú podrás encontrar platillos como pollo, ensaladas, alimentos cocinados con poca grasa, vegetales, etc.

Si bien las fiestas y convivios no pueden evitarse, puedes elegir servirte o comer una porción más chica de lo habitual de la comida que se ofrece, así reducirás el consumo de calorías.

El estrés

La mayoría de nosotros, estamos estresados, no sólo por el trabajo, por diferentes cuestiones, sin embargo, en muchos de los casos, el trabajo tiene un gran peso cuando hablamos del estrés.

La falta de descanso, las tareas excesivas, la continua responsabilidad, provoca que nos sintamos desanimados, fatigados, y además de esto, la tensión se va a acumulando. Si no encontramos la forma de limitar o liberar el estrés a tiempo, puede aparecer la ansiedad, la cual regularmente ocasiona que comamos de más  y en la mayoría de los casos de forma desordenada y poco saludable. ¿Quién no ha comido chocolates, o galletas o frituras cuando está estresado, sólo por la ansiedad?

Solución: Busca la forma de liberar el estrés que se acumula por tu trabajo, las técnicas de meditación, el ejercicio, salir caminar, realiza ejercicios de respiración, son algunas formas sencillas a las que podemos recurrir para aliviar los efectos negativos del estrés.

Sé creativo para no engordar

Aunque nuestro trabajo no incluya actividad física, o esté ocasionándonos mucho estrés, no hay porque resignarnos, hay distintas maneras de abordar el sedentarismo y la alimentación inadecuada. Puedes proponer incluso a tu jefe planes para hacer ejercicio, algunas empresas, han optado por otorgar media hora o 20 minutos a sus empleados para realizar una rutina rápida de ejercicio.

Algunos ingenieros han diseñado nuevas sillas y escritorios que favorezcan la actividad física, por lo que claramente estamos haciendo consciencia, pero aun cuando estos cambios no ocurran en tu trabajo, recuerda que depende de ti tomar una iniciativa, a menudo es más fácil incorporar la actividad física en nuestra actividad diaria que acudir a un gimnasio. He visto casos en los que sólo el hecho de utilizar las escaleras en lugar del ascensor, puede hacer perder peso a una persona.

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12 Comentarios
  1. 16 junio 2015
  2. 4 febrero 2015
  3. 29 enero 2015
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