Estrés y Mala Absorción de Nutrientes

Hay muchas personas que, por más que coman bien, parece que no pueden asimilar bien los nutrientes, o se enferman a menudo a pesar de comer alimentos saludables. Esto muchas veces se debe a una mala absorción de nutrientes, la cual está la mayor parte de las veces asociada a niveles de estrés altos.Estrés y mala absorción de nutrientes

El estrés es una tensión que se origina en las actitudes que presentamos ante la vida y la forma en cómo vemos y resolvemos las cosas. Está relacionada, cuando es excesiva, con el miedo. Sentir estrés es hasta cierto punto normal pues para vivir se requiere un grado de tensión para resolver y actuar ante las diversas circunstancias de la vida. Sin embargo, el exceso de tensión o los estados prolongados o no controlados de estrés suelen generar diversos síntomas tanto físicos como emocionales en donde podemos encontrar la irritabilidad, falta de atención y concentración, cansancio excesivo, sueño desequilibrado, preocupación, etc.

Entre los síntomas físicos del estrés podemos mencionar el aumento de la frecuencia cardíaca, malestar estomacal, falta de apetito, dolor de espalda, contracturas debido a la tensión acumulada en los músculos, problemas respiratorios, alergias, mareo, nauseas, dolor, etc.

Estrés y mala absorción de nutrientes

Cuando se está excesivamente estresado, el organismo no puede encargarse de la correcta absorción ni asimilación de nutrientes debido a que, mientras se está bajo presión, el cuerpo entra en desequilibrios y genera una descarga de adrenalina que de ser exagerada o prolongada  pone al cuerpo en un estado defensivo constante. Además, el hígado segrega bilis en exceso, los vasos sanguíneos se contraen, el ritmo cardíaco se acelera y el ritmo respiratorio se hace poco profundo y cortado. Todo esto impide que el cuerpo pueda concentrarse en una asimilación correcta de lo que ha comido pues entra en un desbalance fuerte.

El estrés puede generar los siguientes hábitos:

• Que la persona no coma con un horario determinado, pues le da prioridad a sus asuntos.
• Que no se mastiquen bien los alimentos, que se coma con prisa, etc.
• Que no tenga hambre, dolores de estómago y náuseas.

 ¿Qué estresa a las personas?

No sólo el trabajo o las dificultades cotidianas como el dinero, los problemas o relaciones afectivas, etc, sino que también uno suele estresarse por acontecimientos como mudarse, comprar una nueva casa, tener un hijo, una boda, etc.

No todos responden de la misma forma ante las situaciones. Hay quienes sienten estrés por ayudar a la familia mientras otros prefieren huir, o hay otros que disfrutan tener hijos mientras a otros les causa mucha ansiedad la idea de concebir o la llegada de un hijo. Los cambios que conlleva la vida pueden parecer para algunas personas algo emocionante mientras que a otros pueden aterrarles. Se puede resumir en que hay personas más sensibles al estrés que otras. Y esto sólo tiene que ver con la forma en que estamos educados para responder a las diversas situaciones de la vida.

La Digestión deficiente (Dispesia)

La digestión es un proceso que debe llevarse a cabo con un estado anímico calmado para que se pueda obtener eficacia y el máximo valor nutritivo de los alimentos que se consumen. Cuando la digestión se vuelve lenta, los alimentos aún no digeridos se pueden llegar a fermentar en el tracto digestivo, causando empachos y alcohol, lo cual daña al hígado.

Una deficiente digestión debido al estrés genera en la persona consecuencias como la falta de energía, debido a que la energía que aportan los alimentos que llegan a ser digeridos no son absorbidos por el torrente sanguíneo.  Esto genera además deficiencias nutritivas  que llegan a tener consecuencias de gran alcance y a largo plazo como simple cansancio e irritabilidad hasta un mayor riesgo de sufrir enfermedades de todo tipo.

¿Qué hacer?

Por lo anterior, es importante tener en cuenta que el estrés excesivo o frecuente es en verdad muy nocivo para la salud, por lo que habría que encontrar la forma de ver y enfrentar las experiencias de una forma mucho más relajada, aprendiendo a tener confianza en nosotros mismos y en la vida misma. Si aprendemos a ver un desafío en lugar de un problema, entonces podemos aprender mucho de lo que tenemos que resolver. En algunos casos, el estrés simplemente puede menguarse si se practica algún tipo de meditación relajante.

Los niños y jóvenes están expuestos a muchas situaciones que les pueden parecer estresantes, por lo que hay que tratar de entablar de forma frecuentes diálogos amistosos donde ellos se sientan escuchados y puedan mostrar lo que les preocupa o emociona.

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6 Comentarios
  1. 28 septiembre 2016
  2. 30 junio 2016
    • 1 julio 2016
  3. 18 mayo 2013
  4. 9 mayo 2012
  5. 30 noviembre 2011

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