Cuando toda la familia sufre por el peso

Familia y sobrepeso

Familia y Sobrepeso

Nos parecemos a nuestros padres, a nuestros hermanos, entonces, si nuestros padres, hermanos y familiares, padecen de obesidad, es normal que por consecuencia nosotros también, porque todo viene de herencia, al menos, esto es lo que mucho de nosotros creemos, sin embargo, aunque los genes tienen un papel importante en nuestro peso, no son determinantes, como la dieta y hábitos sí.

¿Genes?

Claro, si toda la familia tiene problemas de peso, lo más probable es que sea una cuestión genética, lo he escuchado muchas veces “es que así son mis papás”, “todos mis hermanos somos iguales”, “de parte de mi mama, todos son gorditos”, son algunas de las típicas frases.

Los científicos trabajan día a día para identificar los genes culpables de la obesidad

(¡que en efecto los hay!) pero, no son los únicos culpables, de hecho, creo que la herencia que más nos predispone a ser obesos, no es la que viene en nuestro ADN, sino la dieta, y los hábitos que nos enseñan y que aprendemos naturalmente en nuestra casa.

¿Se puede luchar contra los genes?

La respuestas es, ¡SI!¡ Totalmente!, el hecho de que tu familia y padres, sufran de obesidad, no significa que tú debas padecerla, de hecho, aun cuando hayas tenido la mala suerte de heredar genes que promueven la ganancia de peso, no es una sentencia definitiva, numerosos estudios han demostrado que se puede perder si adoptamos buenos hábitos de alimentación.

Contra la obesidad familiar

¿Por qué combatir sólo, un problema que afecta a todos? Muchas veces, ante la resignación “así soy”, “así nací”, “así son mis padres”, no se puede luchar, pero ahora que sabes, que no tienes por qué cargar con esos kilos de más que crees que heredaste, ¿por qué no se deciden todos a cambiar sus hábitos?

Hay muchos hábitos poco saludables que están poniendo en riesgo la salud familiar, saltarse tiempos de comida, comer con abundante grasa, (fritos, capeados, empanizados, embutidos, etc), ingerir alimentos ricos en calorías, como los chocolates, refrescos, harinas refinadas.
El consumo habitual de alimentos procesados y comidas chatarra.

La falta de ejercicio, el sedentarismo, es otro gran enemigo.

Un descanso insuficiente, son ejemplos de malos hábitos que sí están generando la obesidad. Y son hábitos que podemos aprender en casa.
Hace falta que un miembro de la familia se decida, para que todos se vean beneficiados por la pérdida de peso.

En mi experiencia, cuando la madre, o padre, optan por una dieta saludable, todos los miembros de la familia comienzan a perder peso, se trata de una educación nutricional, y desarrollo de hábitos saludables, cambiar nuestra selección de alimentos por alimentos saludable, nos ayuda  a llenar nuestra alacena con alimentos con menos calorías.

Aunque al principio vas a encontrar resistencia por parte de algunos miembros de la familia, es muy probable que a medida que vayan perdiendo peso, y luciendo más delgados, el resto de los integrantes deseen unirse a los esfuerzos por perder peso, y participen sin necesidad de insistirles demasiado.

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7 Comentarios
  1. 18 agosto 2015
    • 20 agosto 2015
  2. 16 marzo 2015
  3. 10 enero 2014
  4. 9 enero 2014
  5. 9 enero 2014
  6. 8 enero 2014

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