Cómo es que Subimos de Peso

Todos sabemos cuándo estamos ganando peso y esto se debe  casi siempre a que nuestra ropa comienza a quedarnos más ajustada, o porque nuestros amigos nos lo mencionan, lo cierto es que la ganancia de peso casi nunca pasa desapercibida, pero por lo regular puede tomarnos unos kilitos extras antes de que hayamos notado que hemos subido.

Cómo es que Subimos de PesoCuando esto sucede, la siguiente interrogante es común, ¿qué hice para ganar tanto peso?, lo cierto es que pueden ser varias las razones pero, el proceso metabólico es el mismo.

¿Cómo subimos de peso en grasa?

Para que nuestro cuerpo pueda cumplir con sus funciones básicas y diarias, necesitamos calorías, que son la medida de energía utilizada para determinar el contenido energético de los alimentos.

Las calorías las vamos a adquirir de nuestros alimentos, y también las vamos a gastar para respirar, caminar, digerir, pensar, etc. Básicamente para funcionar, nuestro cuerpo requiere energía, incluso en reposo. El cuerpo, es sabio y ha desarrollado un mecanismo eficiente para almacenar energía en forma de grasa, lo que nosotros podríamos llamar, gordura.

Cuando consumimos la energía que gastamos, entonces no subimos de peso, cuando consumimos energía en exceso, nuestro cuerpo la almacena en forma de grasa y es cuando empieza a haber una ganancia de peso en grasa.  Básicamente podemos establecer lo siguiente:

Ingesta de calorías = a calorías quemadas = Peso estable
Ingesta de calorías > a calorías quemadas = Ganancia de peso
Ingesta de calorías < a calorías quemadas = Adelgazamiento

A grandes rasgos es así como ocurre la ganancia de peso, y en teoría, para perder peso sólo deberíamos reducir nuestra ingesta de calorías, para lograr lo que se llama un balance negativo, no obstante debemos tomar en cuenta otros factores que más adelante detallaré.

¿Por qué guardamos energía?

Para muchos de nosotros, sería más sencillo que nuestro cuerpo no almacenara energía y sólo aprovechara lo necesario para mantener un peso saludable, sin embargo, debemos entender que nuestro cuerpo es sabio y somos nosotros los que tenemos la capacidad de decidir que es suficiente y saludable para nuestro cuerpo.

La grasa no es de todo mala, en realidad cumple funciones, es termorreguladora, ayudándonos a mantener nuestra temperatura y, como almacén de energía, la grasa puede ayudarnos a realizar tareas o esfuerzos físicos que requieran más energía, además, nos pueden ayudar en la recuperación de una lesión y también a sobrevivir en una situación extrema sin alimento, sin embargo, el exceso de grasa conocido como obesidad puede no ser tan recomendable.

Factores que favorecen la obesidad

A pesar de que la explicación anterior se basa en la ingesta de calorías, cabe mencionar que hay variables que pueden alterar  esta capacidad del cuerpo de ganar peso en grasa.

La calidad y origen de las calorías: No todas las calorías son iguales, algunas provienen de carbohidratos, otras de grasa y otras de las proteínas, y su origen puede influir en la ganancia de peso, dependiendo de la proporción en la que las consumamos.

Problemas hormonales: Algunas alteraciones hormonales pueden favorecer la ganancia de peso, ya que las hormonas están estrechamente relacionadas con el metabolismo, sino respondemos a los tratamientos dietéticos, es posible que se deba a estas alteraciones.

Factores genéticos: Se han detectado algunos genes que pueden hacer que nuestro cuerpo sea más efectivo a la hora de almacenar grasa, aprovechando mejor las calorías de nuestra dieta, a menudo, son las personas que suben de peso con mucha facilidad, sin embargo, es importante saber que los genes no son determinantes y pueden, por así decirse, inactivarse si ponemos en práctica hábitos saludables

Ganar peso No siempre significa Engordar

Sé que parece una contradicción, pero en realidad, la ganancia de peso puede deberse no sólo a la ganancia en grasa, sino a líquidos y músculo.

El líquido también pesa y cuando tenemos retención de líquidos es posible que veamos una diferencia en nuestro peso, no obstante no suele ser tan significativa a menos que haya una alteración. La retención de líquidos a menudo se presenta en nuestras extremidades, notándose hinchazón de pies y tobillos.

En cuanto al músculo, puede aumentar varios kilos de nuestro peso, pero se trata de una ganancia saludable, pues el músculo, a diferencia de la grasa, no se relaciona con obesidad y de hecho es un tejido que suele contribuir a la quema de calorías. El músculo, en pocas palabras acelera nuestro metabolismo en reposo, es por esto que muchas veces se aconseja desarrollarlo si queremos un metabolismo más efectivo en la quema de calorías.

Sólo los depósitos de grasa en nuestro cuerpo se relacionan con obesidad, y la grasa en una proporción adecuada no representa un riesgo para la salud.

Aconsejo una evaluación nutricional por un experto para diagnosticar nuestro nivel de obesidad, así podemos tener una visión más clara de nuestro estado nutricional.

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12 Comentarios
  1. 7 septiembre 2015
    • 10 septiembre 2015
  2. 3 septiembre 2015
    • 6 septiembre 2015
  3. 11 agosto 2015
  4. 11 agosto 2015
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