Adelgazar tu Cara, descubre Cómo

A veces no nos sentimos cómodos con nuestro cuerpo, deseamos adelgazar ciertas zonas, como el abdomen, los muslos, brazos, entre otros, y sabemos que para conseguirlo muchas veces no es suficiente sólo la dieta, pues hay que realizar ejercicios específicos en dichas zonas, pero, ¿qué pasa, cuando queremos adelgazar nuestro rostro?

Adelgazar tu cara, descubre cómoRostros redondos

La papada, las mejillas regordetas y la grasa alrededor de nuestro rostro, puede hacernos lucir más obesos, aunque no siempre lo estemos, pero, cabe destacar que, más allá de la apariencia, también puede estar relacionada con algunos problemas de salud, dependiendo de su causa.

Alimentación de mala calidad nutricional: La alta de vitaminas y el exceso de calorías provenientes de carbohidratos, pueden ser la razón por la que tu rostro ha engordado. Es por ello importante, tener una dieta balanceada y evitar la comida chatarra que puede estar afectando el equilibrio en nuestra alimentación.

Deshidratación: Un rostro redondo puede ser síntoma de deshidratación, ya que al no consumir suficientes líquidos, el cuerpo puede almacenar los líquidos que consumimos y una de las zonas en las que este edema ocurre, es en el rostro. Es importante beber suficientes líquidos durante el día, así como el consumo de frutas y verduras.

Consumo de alcohol: El abuso del alcohol no sólo puede deshidratar nuestro organismo, también nos aporta calorías extra que pueden conducir a la ganancia de peso, incluyendo a la ganancia de grasa en mejillas, papada y en general, rostro.

Genes: Algunas personas tienen lo que se denomina, rostro redondo por herencia genética, que da la apariencia de tener una cara con mejillas rechonchas, sin embargo, esta forma se determina más bien por la estructura facial, razón por la cual es difícil adelgazar el rostro al ser hereditario, pero aún se puede definir un poco. La buena noticia es que, los rostros redondos cuando son por genética y no consencuencia de nuestro sobrepeso, son considerados, de la eterna juventud, pues quienes tienen un rostro redondo, suelen por lo regular, aparentar menos edad.

Síntoma de enfermedad: El rostro redondo e hinchado puede ser el resultado de alguna enfermedad como por ejemplo alergias, enfermedades renales, paperas, efecto de picaduras de insectos, entre otras. Cuando se debe a razones médicas, el problema suele ser agudo, por lo que una vez que se le da tratamiento, el rostro vuelve a su forma habitual.

Consejos para adelgazar el rostro

Dependiendo de la causa por la que tenemos un rostro más rechoncho, también optaremos por la solución.

Mantente hidratado: Como he mencionado anteriormente, la deshidratación puede jugar un papel importante en la apariencia hinchada de nuestro rostro, es por ello que se aconseja beber suficientes líquidos durante el día. Incluir frutas y verduras frescos en nuestra dieta, es una buena idea, ya que nos ayudan a mantener nuestra hidratación.

Reduce la sal en tu dieta: Si la retención de líquidos es el problema, entonces, sin lugar a dudas, debemos limitar nuestro consumo de sal. Una dieta rica en sodio puede favorecer la retención de líquidos. No sólo se debe evitar el uso de la sal como tal, sino también los alimentos que la contengan en abundancia, como los embutidos, frituras, etc.

Cuida tu consumo de calorías: No se puede promover la  pérdida de grasa sino generamos un déficit de calorías, por ello, es muy importante limitar nuestro consumo calórico, para lo cual, debemos balancear nuestra dieta.

Duerme bien: Estudios han demostrado la importancia de dormir bien, no sólo nos ayuda a mejorar nuestra concentración durante el día, también puede ayudarnos a evitar el estrés, controlar nuestro apetito, y prevenir la aparición de arrugas tempranas así como el edema o hinchazón en rostro, bolsas en los ojos, etc.

Rutina de ejercicios para el rostro

Es recomendable tener una rutina de ejercicio habitual, para promover la pérdida de grasa, sin embargo, es fundamental tener en cuenta también, algunos ejercicios específicos para adelgazar el rostro.

Sonríe: Quien diría que sonreír podía ser un ejercicio, pero expertos lo recomiendan ampliamente. Sonríe lo más ampliamente que puedas, y usa tus dedos para presionar tus mejillas como si quisieras regresarlas a su lugar, sin relajar nuestra sonrisa, sostenemos por 10 segundos y relajamos, hacemos 5 repeticiones.

Succión de mejillas: Es un ejercicio sencillo que puede ayudarnos a definir nuestro rostro, consiste en separar nuestra mordida, y posteriormente succionamos nuestras mejillas hasta que nuestros labios se frunzan formando una especie de 8, retenemos por 10 segundos y relajamos antes de repetir. Se requieren 5 repeticiones al día.

Elevaciones de barbilla: Tonifica los músculos del cuello y cara con un simple ejercicio, eleva tu cabeza, mirando al techo y contrae tus labios en forma de  beso hacia el techo, espera 10 segundos en esta posición y relaja. Realiza diariamente 5 repeticiones.

Relaja la quijada: Otro sencillo ejercicio, consiste en imitar la masticación  por unos segundos, después, abrimos la boca y empujamos nuestra lengua hacia atrás contra nuestra garganta, sostenemos por 5 segundos y relajamos antes de reiniciar. Se recomiendan 5 repeticiones de este ejercicio al día.

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12 Comentarios
  1. 27 julio 2016
    • 28 julio 2016
  2. 29 diciembre 2015
    • 9 enero 2016
  3. 2 diciembre 2015
    • 7 diciembre 2015
  4. 2 diciembre 2015
    • 7 diciembre 2015
  5. 1 diciembre 2015
    • 7 diciembre 2015
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        • 14 enero 2016

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